El primer juego popular: el bingo

historia bingo

Los historiadores han situado los orígenes del bingo en épocas del imperio romano, aunque también hay aquellos que piensan que fue en la antigua Italia del siglo XVI donde se gestó este juego de azar, pero en lo que los historiadores sí están de acuerdo, es en que el bingo es el primer juego popular que se conoce en la historia del hombre.

Esta popularidad se debe en gran parte a la simpleza del juego. Tanto en sus reglas como en los elementos que se necesitan para jugar al bingo, hay mucha sencillez. Por eso hoy en día vemos a niños muy pequeños jugar al bingo al igual que adultos y hasta ancianos, de la misma manera como hoy toda clase de persona puede jugarlo, así mismo sucedía en sus orígenes.

En cuanto a los elementos del bingo, solo son necesarias las bolillas, un bolillero (puede llegar a ser hasta una bolsa oscura) y los billetes o cartones, con estos elementos ya podemos jugar al bingo.

Y en cuanto a su forma de jugarlo, en su patrón original, solo debemos completar las casillas de nuestro cartón, quien las complete primero canta bingo y consigue llevarse el premio.

Aunque en la actualidad se han creado diferentes patrones y hasta torneos para darle mayor emoción al juego, ninguna de ellas impide que cualquier tipo de personas lo entienda y se divierta jugando al bingo.

Además, en los torneos y en las salas de bingo online se ofrecen premios realmente elevados y apetecibles, lo que hace que el juego tenga mayor emoción y consiga convocar a más jugadores de todas las clases sociales y de todas las edades. Como vemos, el bingo es un juego muy popular y lo ha sido desde que empezó a jugarse.

Recordemos que en la época en la que llegó a los Estados Unidos, se difundió mucho en las iglesias, en donde todo tipo de personas lo jugaban con fines benéficos.

Una sesión de bingo esta tarde con tu familia o en tu sala favorita, te vendrá muy bien. Suerte!